jueves, 23 de febrero de 2012

Prueba superada

Aquí estoy, tirada en el sofá toda la tarde, con un agotamiento total y absoluto, tanto físico como mental. Y cuando ya se está pasando la tarde he tenido el impulso de sentarme bien, coger el portátil y escribiros sobre este día (tonto para algunos) tan especial para mi.

Realmente puede que esas personas que piensen que es una tontería tengan razón y lo sea pero para mi ha sido un paso importante, un avance más en los objetivos cumplidos de mi vida, una superación más.

Como os dije el otro día, esta semana empezaba mi vida organizada y dentro de todo ello estaba la búsqueda activa de trabajo. El caso es que empiezo a inscribirme en ofertas de empleo el lunes y el martes me llaman para concertar una entrevista hoy.



Han sido muchos los pensamientos que han pasado por mi mente en menos de 48 horas. He sentido miedo, como siempre que me enfrento a algo nuevo y de lo que las personas que están a mi alrededor están pendientes y confían en mi. Siempre tengo tanto miedo al fracaso, al defraudar... Es un peso enorme que te ahoga y contra el que no es fácil luchar. Pensar que vas a decepcionar a todo el mundo si lo haces mal, si fallas... Como si fueran a dejar de quererte porque las cosas no te salgan bien cuando tú lo intentas con todas tus fuerzas.

Sé que no es así porque sería una tontería que lo fuera pero... me resulta imposible no pensarlo cuando me enfrento a algo importante. Es la peor sensación del mundo porque encima me siento impotente por no poder evitar pensarlo.

El caso es que tras pensar en dejarlo, en anular la entrevista, en fingir que estaba enferma... tras pensar un millón de cosas, dormir fatal, tener mal cuerpo al empezar el día, el agobio, la agonía de la espera... tras todas esas cosas hoy cogí al toro por los cuernos y fui a mi primera entrevista laboral.

Y el caso es que no ha sido tan difícil. Me he sentido muy cómoda, no he sentido que haya fallado, creo que me he expresado bien y que no he dejado nada en el tintero. Así que tras 45 minutos de entrevista (que se me hicieron hasta cortos) puedo afirmar que he superado la prueba.

Aún no sé si saldrá bien o no. Si el puesto será mío o no. Sin embargo yo hoy me siento orgullosa de mi misma, contenta conmigo misma... Hoy soy todavía más FELIZ.


martes, 21 de febrero de 2012

El poder de la organización

Hoy es un día en el que me doy cuenta que cuando organizamos nuestra vida o hacemos las cosas de manera ordenada nos sentimos más animados y tenemos más fuerza, más iniciativa y más voluntad para llevar a cabo esas tareas diarias que tanto nos costaba realizar.


Sabía que tenía que hacer esas cosas simples, que apenas cuestan trabajo pero que se me hacían un mundo y me resistía a levantarme del sofá. Y era como la pescadilla que se muerde la cola, porque el no moverme del sofá provocaba en mi culpabilidad por no hacer esas pequeñas cosas. Y esa culpabilidad me quitaba el ánimo para levantarme del sofá. Y así volvemos a empezar.

Y ayer, con un poco de empuje de la persona que siempre me salva, me organicé, hice cosas en casa, avancé con el proyecto, fui al gimnasio, busqué trabajo... Y fue increíble porque era el día que más cosas provechosas hice y más desgaste de energía sufrí y sin embargo fue el día que con más ánimo y fuerza me fui a la cama. Y hoy me he despertado como nueva, sorprendida por la capacidad que tiene el ser humano de querer hacer más cuanto más hacemos y de estar cansados y querer hacer menos cuanto menos hacemos.

Y por ello hoy quiero hacer el propósito de no volver a dejarme, de no quedarme anclada en el sofá día tras día y así recuperar el ánimo y la fuerza para seguir adelante y para vivir y disfrutar de la vida que realmente es la que me he buscado y la que quiero vivir.


viernes, 17 de febrero de 2012

Impotente

IMPOTENTE

Y así es como me siento ahora. 

Impotente porque no sé qué es lo que quieres de mi. 

Impotente porque no sé cómo evitar que te sientas así.

Impotente porque no sé qué tengo que hacer para cambiar el mundo, para cambiar tu mundo.

Impotente porque no sé qué es lo que necesitas para estar bien.

Impotente porque no sé qué esperas que haga a 400 Km de ti.

Impotente porque siento que cuanto más hago más necesitas, más pides.

Impotente porque no puedo cambiar a la gente de tu alrededor para que te sientas bien.

Impotente, impotente, impotente...




Ojalá supiera cual es la solución. Ojalá supiera qué hacer, qué decirte... Ojalá pudiera cambiar el mundo. Ojalá todo volviera a ser como antes. Ojalá estuvieras bien, volvieras a ser fuerte. Ojalá dejara de tener miedo a que quieras desaparecer otra vez y esta vez lo consigas.

Sólo ha hecho falta una llamada para desmoronar mi día. Para quitarme toda la energía con la que me he despertado hoy.

Entiendo que necesites descargar tu frustración, tu agobio y tus problemas pero... no debería ser a base de cargármelas a mi...



Y ahora encima me siento culpable por haber dicho la última frase. Lo siento mamá...

Simba

Nos costó mucho desde que dije el gran regalo que me había hecho mi novio. Hicimos mil llamadas, nos dieron largas en mil sitios, falta de profesionalidad por todos lados pero al final lo conseguimos. Como se suele decir, el que la sigue la consigue y el día 21 de enero incorporamos a nuestra mini familia a un pequeñín que tenía sólo 6 semanas y era muy muy enano.



Desde que ha venido todo ha sido movimiento. Estuve una primera semana en la que mi vida giraba en torno a él. Celebramos mi cumpleaños (jo, iba a escribir pero no tuve demasiado tiempo) juntos. Me fui unos días a casa porque tenía que hacer un examen y les eché de menos muchísimo (sí, les eché de menos, a los dos, porque no penséis que el pequeñín me ha hecho olvidar a la persona más especial de mi vida).



Después lo llevé al veterinario por segunda vez y le detectaron un bichito del cual todavía se está recuperando y que espero que cuando lo lleve mañana ya esté recuperado porque está costando dos semanas acabar con él.

El mi pobre no puede salir de casa porque la segunda vacuna se está retrasando por el bichito. Pero crece muchísimo. Sí vale, veis las fotos y pensáis que era y es enanísimo pero... ha crecido os lo garantizo. Cuando lo cogimos pesaba 350 gr y después de 3 semanas había subido a 550. Haber en esta semana cuánto a subido jejeje.



En fin, que era lo que necesitaba, que no hay nada como estar en casa y sentirse acompañada. Aunque duerma mil horas y cuando no esté durmiendo a veces sea un poco pesado porque requiere atenciones continuamente y yo no se las puedo dar a todas horas.

Cada día que pasa veo que al igual que yo quiero más y más a David él también me quiere cada vez más a mi. Se pasa el día dándome muchísimo cariño, apoyo y compresión y con cada detalle, que es casi a diario, le quiero más y él me demuestra que nuestro amor sigue en aumento. Gracias por todo y gracias por Simba.



Os he puesto unas fotucas del pequeño Simba de diferentes días para que veáis el progreso ;)

martes, 17 de enero de 2012

De nuevo... tu primer año de vida



Un mujer sola y deprimida... Una mujer que había vivido muchas cosas... Una mujer que no tenía fuerzas para luchar... Una mujer que sentía que no tenía nada por lo que luchar...

Un mujer que sufría por el rechazo de su familia... Una familia que la veía como la oveja negra... Una familia que se aprovechaba de ella... Una familia que sólo la hacía daño...

Una mujer que había perdido su trabajo... Una mujer a la que se la niega el trabajo por el mero hecho de tener más de 50 años... Una mujer que había enviado miles de currículums durante un año y que no había hecho ni una entrevista...

Una mujer sin suerte en el amor... Una mujer que se casó muy joven para descubrir que su marido era un alcohólico y la pegaba... Una mujer rechazada por su familia (una vez más) por separarse de ese hombre (porque una mujer tiene que permitir a su marido todo) cuando nadie se separaba todavía... Una mujer que luchó por salir adelante ella sola sin la ayuda de su familia... Una mujer que volvió a casarse y vivió los 5 mejores años de su vida con ese hombre... Una mujer que soportó durante casi 10 años las infidelidades y maltratos psicológicos de ese hombre... Una mujer que tuvo la valentía de volver a separarse... Una mujer que no quería perder la ilusión en el amor y seguía buscándolo... Una mujer que tras muchos hombres no encontraba al adecuado... Una mujer que creyó encontrarlo... Una mujer que vió como nuevamente ese hombre tenía problemas con el alcohol, pero no sólo con el alcohol, sino que era incapaz de comprometerse y se acostaba con cinco a la vez (esto fue la gota que colmó el vaso)...

Una mujer con deudas porque las leyes están hechas para apalear a los pobres y permitir a los ricos hacerse más ricos...

Una mujer que tenía dos hijas que eran la ilusión de su vida... Dos hijas a las que adora... Dos hijas a las que ama, apoya y corrige todos los errores que ha cometido siempre su familia... Dos hijas de las cuales una estudia fuera y la otra se ha ido a vivir con su novio... Dos hijas que cree que ya no la necesitan, que ya ha hecho toda su labor...

Y se cansó, se agotó de vivir, se agotó de luchar... Ya no podía más... No podía seguir viviendo...

Y encontró una solución... ¿qué mejor solución que quitarse de en medio? Un par de botellas de champagne y dos cajas de paracetamol serán suficientes...



Y LO HIZO






Hoy hace un año que sucedió. Por fortuna salió adelante (al menos de lo físico). La depresión es otra cosa... otra cosa más difícil de superar y que creo que aún llevará su tiempo...

Pero hoy que hace un año que fui al hospital para encontrarla literalmente muriéndose no puedo evitar recordarlo y sentir un escalofrío por todo mi cuerpo. No puedo evitar que vuelvan los miedos (porque la recuperación ha sido muy dura), no puedo evitar que vuelvan las palabras de los médicos diciéndome durante más de una semana que se moría...

Y por ello hoy quiero volver a decir que doy gracias porque sigas a mi lado porque, ya te lo he dicho mil veces, por mucho que vaya avanzando en mi vida siempre te voy a necesitar en ella y... ¡¡te quiero!!

viernes, 13 de enero de 2012

¿Esto es justicia?



Sé que ahora mismo habrá muchísima gente escribiendo sobre este tema, porque creo que es el TEMA DEL DÍA con mayúsculas. LA SENTENCIA DEL CASO MARTA DEL CASTILLO. Sentencia más que injusta, además de indignante, bochornosa y cruel. Me siento impotente por ella.

Es injusta porque me niego a pensar que se puede acabar con la vida de una persona, con una niña a la que le quedaba toda una vida por vivir, y si eres listo y escondes el cuerpo bien puedas estar viviendo tu vida libremente, creyéndote un Dios (porque estoy segura de que Samuel es lo que se siente, no hay más que verlo)... Pero si se ve a la legua cómo han mentido todos!!! TODOS. Samuel, Francisco Javier, María, Carcaño, el Cuco...

Indignante porque si estos es justicia apaga y vámonos. Porque parece que el trabajo de la policía no valga para nada. Si esto es así... ¿para qué hay policía?

Bochornosa. Porque es evidente que la justicia que tenemos en este país no es justicia ni es nada. Ya lo creía hace unos años viendo lo que la justicia hacía con mi madre en un juicio de separación. Pero era eso, un juicio por una separación. Esto es algo mucho más grande y más importante, algo que debería ser más tajante y sin embargo... ¿Dónde está, aunque sólo fuese eso, el castigo de ejemplaridad? ¿Qué mensaje deja la justicia? ¿MATAR ESTÁ PERMITIDO?

Y cruel por esa familia. Esa familia que no sólo ha perdido un miembro (una hija, una hermana, una sobrina, una nieta...) sino que va a tener que cruzarse por la calle con esa gente desalmada, que vive y seguirá viviendo con el dolor de no haberse despedido, de no haberla enterrado, de no poder ponerle flores...



Me siento terriblemente triste, enfadada, indignada, impotente... Y si yo estoy así, ¿cómo no estará esa familia? Mi ánimo desde este humilde blog y a seguir luchando. Aunque parezca que las fuerzas se acaban hay que agotar hasta el último cartucho, no hay que perder la esperanza de que la justicia existe. Tenéis el apoyo de España entera así que recibid esta fuerza que os enviamos todos.

Eso para la familia. Al jurado y al juez deciros sólo unas palabas... ¿De verdad podéis dormir tranquilos? ¿Con la conciencia tranquila? ¿Os habéis parado a pensar que mañana podríaiss ser vosotros esa familia, esa víctima?

Y a Rajoy, Gallardón y todo el que tenga poder para cambiarlo... ¿no creéis que tenéis algo que hacer? ¿algo que cambiar?

En fin, sé que esto no lo leerá nadie (o casi nadie) y que caerá en saco roto pero por lo menos dejo constancia de mis pensamientos (de algunos de ellos) y me queda la esperanza de que le llegue a alguien... 

Un besazo enorme y gracias por pasaros por aquí. Y sobre todo... no nos conformemos con lo que tenemos y luchemos por un mundo mejor.

jueves, 12 de enero de 2012

Hoy puede ser un gran día

Hoy es un día especial. El día que llevaba tiempo deseando y que realmente no pensé que fuera a hacerse realidad.

Desde mi llegada a Madrid me he sentido sola y triste. Bueno, no triste, porque realmente soy muy feliz con salir del cascarón y volar junto con el dueño de mi corazón pero... todas esas horas que he pasado sola en casa pesan y en esos momentos se nubla bastante mi felicidad.

Por ello pensé que lo que necesitaba era compañía en esas horas solitarias. ¿Y qué mejor compañía que una mascota? Así que llevaba unos dos meses diciéndole a mi chico que yo creía que necesitaba un perrito aún a sabiendas de que era imposible.

Ya lo habíamos hablado hace tiempo y él consideraba que un perro es una atadura que no te deja ir de vacaciones a donde quieras, al que hay que sacar de paseo varias veces al día aunque no te apetezca... Así que era misión imposible conseguir que aceptase.

Y de repente, en Reyes, uno de mis regalos es una tarjeta. Pensé que como yo siempre entre todos mis regalos incluía una tarjeta él había hecho lo mismo. Pero NO. Me equivoqué rotundamente. Esa tarjeta era un "Vale por..." Y.... SORPRESA, era un vale por un perrito que íbamos a elegir juntos. No os imagináis lo feliz que me hizo, no os imagináis lo querida que me sentí en ese momento. Fue el mejor regalo que me podía hacer, la mejor sorpresa y se lo agradeceré siempre.

El caso es que hoy puede ser el día. Hoy vamos a ver varias camadas de perritos y espero encontrar a "nuestro niño".



No pongo foto ni nada porque no quiero dar pistas. Mañana os lo presento. Soy super feliz!!!